El regreso de #GHVIP está a la vuelta de la esquina y
de nuevo mi yo interno es sometido a constante debate mental en un
enfrentamiento situacional de opiniones.
La artillería pesada con la
pretende Telecinco tomar las riendas del mes de enero (tras un fallido mes de
diciembre a manos de la competencia Antena3) es con la 5ª edición de Gran Hermano VIP.
Sin entrar en la definición
estricta del significado de la palabra “VIP”, ya que llegados a la 5ª edición
cada uno entiende por “VIP” una cosa
diferente. Por lo tanto en ese pequeño detalle no voy a entrar.
Ante este tipo de programas en el
cual “famosos” se meten a convivir en una casa con otros “famosos” sufro un
conflicto mental. A borbotones me salen los distintos pensamientos. Voy a
intentar explicarme…
La tele es una caja tonta, un día
estas arriba y al siguiente día estas abajo y nadie te recuerda. El éxito
televisivo es efímero. Los rostros que salen en la pequeña pantalla son
cambiantes. La edad no perdona y eso es un hecho. La tele es tendencia. A las
cadenas les da por un “presentador/a” y les da. Las autonómicas son el destino.
Los espectadores tenemos la mente débil y quebradiza. Si no sales en la tele,
no existes. Sólo los que valen llegan a las nacionales. La tele es el fin…o el
objetivo. Hay vida tras la tele.
Mi cabeza es un hervidero en
estos momentos….
No entiendo mucho de estos
personajes, pero creo que por ahora no hay concursantes confirmados del
mundillo corazoneo de la familia Pantoja, Matamoros, colaboradores de Sálvame o concursantes de Mujeres y hombres y viceversa todavía no
hay nadie, repito por ahora, el casting sigue abierto y un buen dardo seguro
que tiene Telecinco.
Hasta aquí bien, sin embargo mi dilema viene cuando leo que
entre las incorporaciones confirmadas figuran: Irma Soriano, Alonso
Caparrós y Enma Ozores (he aquí los
que dan nombre a la etiqueta “VIP”)
El resto los hay que ni conozco,
que es lógico su presencia y los que su presencia no incomoda.
Pero…¿qué me ocurre con estas
tres personas? En algún tuit lo puse: No puedo evitar sentir pena con la
participación de ciertas personas en GHVIP.
Hago un pequeño inciso, pero
necesario,…la cadena que emite este tipo de formato es Telecinco cuyo objetivo
es sacarle el mayor jugo posible a la convivencia, al show, a las peleas, a las
amistades, a los encuentros, a los rumores, a los gritos, a los ex- de todo
tipo…. en base a debates, tertulias en los diferentes programas de la cadena,
limites 48 y galas.
Voy a hacer un escueto repaso a
la trayectoria de estas tres personas sobre las que me ha llamado la atención
su confirmada participación:
Irma Soriano: presentadora y chica Hermida. Comenzó en 1987 en TVE
y ha pasado por casi todas las cadenas TVE, Antena3, Telecinco, Canal Sur,
Castilla la Mancha y lo más reciente en 2016 en 13TV
Alonso Caparrós: presentador y actor. Comenzó en tve en los años
90’, pasando por Antena 3, Telemadrid y lo más reciente en Intereconomía en el
programa Punto Pelota. Su gran éxito Furor que tantos buenos ratos me hizo
pasar.
Enma Ozores: actriz integrante de una importante familia de
cómicos, actores y músicos. Su trayectoria profesional comienza en el 1979 y
cuenta con un listado de películas y series a sus espaldas.
Digamos que ahora es cuando dos
diablillos se posan sobre mi hombro, si miro a la derecha pienso: que triste,
que triste que personas con tal trayectoria, bagaje, tengan que recurrir a una
convivencia televisada para volver a estar presentes en la pequeña pantalla. ¿Cuál
es el precio? ¿Es imposible volver “dignamente” a la televisión? Con este tipo
de realitys te la juegas, tú faceta más desconocida sale a relucir y puede que
la imagen que se tenía de tal famoso, se distorsione o no es la esperada y
termine de ser un personaje querido a un personaje tocado y hundido.
Ahora giro la cabeza hacia mi
izquierda y me encuentro con el otro diablillo con el que me planteo ….y ¿por
qué no? ¿Por qué no podemos conocer a estos famosos de una manera más cercana
(si, es un arma de doble filo)?, si ya lo han intentado y esta es una opción, ¿por
qué no? Tal vez luego le den un programa. Oye! Que a esta gente le puede gustar
la idea de entrar en esa casa!. Chapeau por ellos, a ganar dinero!
Me dirijo a mis mejores lectores:
es vuestro momento, Llamadme ¡antigua!!, llamadme ¡rara!!! Aunque sin duda yo
me quedo con la característica de ¡poco cotilla!!, no seré yo la que pulse el
canal “5” de mi mando a distancia para ver ni un sólo minuto (y sin exagerar ni
mentir) de dicho programa, que en mi cabeza se quedará marcado el que estos
famosos son presentadores y actores/actrices de una época concreta y no como
muchos jóvenes que los conocerán como concursantes de GHVip. Con todo lo que
nos han dado!!
Que injusta es la vida y por lo
tanto que injusto es el mundo de la tele…No hay cabida para tantos
profesionales, unos aparecen mientras que otros se marchan, vamos, como la vida
misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario