Quien me iba a decir a mí, que
una noche maravillosa se iba a convertir en una auténtica locura de
incertidumbre, confusión y dolor. Llegar
de un concierto musical con la adrenalina a tope, encender la radio y notar que algo ha
pasado, pero qué? dónde?
Cuando escuché el nombre Niza un
escalofrío recorrió todo mi cuerpo de punta a punta. Una imagen se me vino a la
cabeza, mi tío está allí. De repente el teléfono echaba chispas y en el whatsapp había cientos de mensajes….
Las imágenes que llegaban desde el
otro país eran tremendas, de esas que se meten en la cabeza y es imposible
sacarlas de la mente en meses e incluso años….
Que persona en su sano juicio
tiene la sangre fría para atropellar a una multitud con un camión, una
salvajada que lleva a matar a 84 personas y cientos de heridos. Que ideología,
que creencia invita a hacer eso, matar a conciencia a personas inocentes.
Actuaciones así me hacen
reflexionar sobre esa especie a la que llaman Ser Humano, ya que de humano hay
poco. He defendido la humanidad de las personas, la empatía, el amor hacia
ellas, pero hechos así hacen tambalear estas palabras, mis ideas y convicciones.
Esa gente que es capaz de morir matando….me
pregunto si al morir familiares suyos les causaría dolor o simplemente
indiferencia.
No es justo que dos niños
pequeños en edad de ser conscientes, se queden sin padre de la manera más cruel
y salvaje que existe, sobre un asfalto rodeado de cuerpos (y partes) y sangre.
No sé porque escribo esto, no sé
si lo publicaré, pero por lo pronto me sirve de refugio para expresarme,
evadirme y huir de la tristeza familiar. Delante de la gente (familia) las
lágrimas ganan peso e impiden que las palabras me salgan.
No tengo claro si existe o no el destino, si
él tenía que estar por allí esa fatídica noche, ojala se pudiera volver atrás y
evitar la tragedia de miles de personas.
No será políticamente correcto,
pero así lo siento…hubiese preferido mil veces ser yo la que hubiese sido
arrollada por el camión, al fin y al cabo mis ataduras son menores y mis ganas
de vivir también.
A veces nos agobiamos, nos
enfadamos y nos preocupamos por gilipolleces y no hay nada más como recibir un
bofetón para darte cuenta de ello y valorar otras cosas.
Quien le iba a decir a él que esa
noche era su última noche, quien le iba a decir a él que el pasado mes de junio
sería el último de ver a su mujer e hijos y quien me diría a mí que en su
despedida hacia Niza no le diera un abrazo como se merece y que tantas otras
veces nos habíamos dado.
Las lágrimas tienen derechos,
derecho a aparecer en determinados momentos, a recorrer las mejillas, a brillar
los ojos, derecho a ser derramadas a la vez que escribo este artículo.
Un mazazo así daña y hunde la
familia, una imagen de la que es difícil reponerse.
Cuando en la televisión se cuelan
noticias así, tiendes a pensar que eso no te ocurrirá a ti, que es algo que
ocurre lejos, que inocente pensar así….hasta que te toca…
Cada vez le veo menos sentido a
la vida, motivaciones desgastadas y sin ganas de nada.
Hasta cuándo van a seguir los atentados, hasta
cuándo van a seguir cobrando vidas inocentes, por qué!
Son en estos momentos cuando te
das cuenta de quien está a tú lado, quien te manda un mensaje de apoyo
(incluido vía twitter), de gente que
está presente a las duras y a las maduras, gente que sin conocer te da ánimos y
te llegan al alma incluso más que “amigos” de la infancia, un abrazo a tiempo,
unas palabras que salen del corazón, detalles que quedaran guardados.
Siempre se me ha puesto la piel
de gallina, al escuchar canciones como “jueves” de la Oreja de Van Gogh, “11M“
de Sergio Contreras que tratan de los atentados del 11-M de Madrid. Hoy he
vuelto a escucharlas y he roto a llorar…algo de mí se va contigo, te recodaré
siempre, como un trabajador nato, buen padre, hijo excelente y amigo.
Hay que ser un CABRÓN, HIJO DE
PUTA y MISERABLE para causar tal tragedia, destrozar a familias y alabar de
éxito la misión.
Han pasado ya unos días, días en
los que he preferido estar sola, noches de insomnio, cumplir las horas de
trabajo y punto, dar un paseo, refugiarme en un vaso con hielo, sin ganas de
salir, sin ganas de hablar, pensando en esas dos personitas y con ganas de
unirme contigo.
14 de julio de 2016 otra fecha
que quedará en mi retina, como el día en el que unos insensatos MATARON a 84
personas y más de 200 heridos. El mundo está loco, el mundo está lleno de
locos.
Mientras esta frase siga presente
'matar es muy fácil cuando alguien está dispuesto a morir matando' viviremos
situaciones como las acontecidas.